A por ellas, Oé!! (2)
Así que les digo: "Deberíamos llevarla a ella también, que los golpes en la cabeza son muy traicioneros". Mi mujer se lo piensa, yo creo que intenta anticiparse a mi jugada, es la Kasparov de
Menudo show monta la vieja en la sala de espera de Urgencias. Sólo diez minutos de espera y la condenada se pone a gritarle a todo el mundo, que ella está muy mal y es muy mayor, que vaya mierda de hospital, que si son todos un atajo de vagos. Después de media hora (está claro que venir al hospital cuando se decide la liga es buena cosa, porque no hay mucha gente) un celador llama a mi suegra, que se pone a decirle que yo la he intentado asesinar. "La pobre está gagá", me justifico ante el celador, que me mira con cara de "te entiendo, yo ya lo habría hecho hace tiempo". Se la llevan para dentro y cinco minutos después me llaman a mí. Miro la tele y va a empezar el partido ... "Debe haber un error", explico. "Yo he venido a traer a mi suegra, a mí no me pasa nada". "Pero, ¿por qué cojea?", me pregunta el celador/asesino potencial. "Yo es que tuve la polio de pequeño, y se me quedó la pierna flacucha" (joder, joder, qué respuesta más absurda).
Así que me siento, llamo al Maxi y le digo que otra vez será, que se lo pasen muy bien y que se acuerden de mí cuando marque el Madrid. "Te dejo, que esto va a empezar", es su única respuesta.
Antes del pitido inicial, llamo al celador/cómplice y le digo que si no le importa conseguir que las pruebas de mi suegra tarden 90 minutos. "Hablaré con el médico de guardia. Creo que todos nos quedaremos más tranquilos si le hacen una resonancia magnética" me responde. Debajo de su pijama, veo que lleva la camiseta del Madrid.

melissa dijo
ja, ja, ja qué buen plan!! pero no es mejor el divorcio y ya está?
me encanta tu blog
18 Junio 2007 | 09:36 PM