En mala hora
En mala hora le metí la churra sin condón a mi mujer, me cago en la pena negra!. Fue estas vacaciones, un día que logré que a mi suegra se la llevara mi cuñado Manolo a pasar el fin de semana con ellos. El Manolo está forrado, tenía una empresilla de albañilería y con el boom del ladrillo el tío vive en una mansión de lujo, su mujer está un taco buena (pero el hijoputa se lo monta con las hermanas de los ucranianos que tiene trabajando en su empresa)… bueno que me pierdo como siempre, ya hablaré otro día del Manolo. El caso es que era un día con fútbol, ya no recuerdo si era la final del Carranza, y me fui a la Peña con los amigos. Estaban Maxi, Juani, el Nomo, toda la gente para ver el partido y tomar unos pelotazos. Lo de siempre, colocón antes de llegar al descanso, ni te cuento cuando el árbitro pitó el final. El Nomo tenía ganas de ir al puti del polígono, pero yo, la verdad, tengo mejores días para ir allí, y no tantas oportunidades de perder a mi suegra de vista. Así que me fui para casa. Como no era muy tarde, mi mujer me esperaba despierta. Nos fuimos a la cama y yo, claro, pensando en las titis del puticlú, con la polla como una estaca. Mi churri, como siempre, que me duele la cabeza, que hoy no, que si mi madre estará bien con mi hermano …, y yo que parecía el pulpo Manotas. A pesao no hay quien me gane, así que al final ella dijo que uno rapidito. Cuando fui a echar mano de los condones, me acuerdo que están en la guantera del coche (siempre voy preparado). Mi mujer me pone cara de pillina y me dice que no me preocupe, que ella toma la píldora. No me fío, pero si bajo al coche me temo lo peor (mi mujer se duerme y yo acabo cascándomela en el cuarto de baño con las fotos de lencería del Venca o peor aún, cascándomela con los maricones de la serie de Cuatro). Total, yo iba a reventar y mi mujer ya estaba abierta de patas. Así, que dije, coño, por una vez no va a pasar nada!. Intenté la marcha atrás, eso lo hacía muy bien de joven, pero he perdido facultades, así que me corrí con tó el nabo dentro.
Ahora ya sabéis cómo ha sucedido. Mi mujer está muy ilusionada, pero yo nada más de pensarlo me pongo malo, un niño!, que horror!. Y como salga a la agüela, ni te cuento, pa tirarlo al contenedor.
Por favor, irme dando consejos de padre primerizo porque yo ya he sacado varias conclusiones:
1. Mi mujer ya no se va a acostar conmigo en mi puta vida, pues ya tiene lo que quiere.
2. A mi suegra no me la sacan de la casa ni los GEOS.



MUHO dijo
JAJAJAJAJ, Tu aprovbecha el tirón que dicen que las preñças tienen ganas a todas horas. Ahora si que te vas a poner como el kiko, y no el de la pantoja precisamente. Tu nos vendrías muy bien en nuestra tertulia. Pasaté hombre y nos das consejos.
2 Octubre 2007 | 10:13 PM